11.4.26

Entre vino, cenizas y café

 Empecé un borrador el 20 de diciembre del 2025. Quedó en blanco durante meses. Y acá estoy hoy, sintiendo el peso total de estos últimos dos años. Me pesan las cejas, se me caen sobre los ojos, la cara inflamada, la nariz colorada, el líquido cristalino que brota sin parar de mis ojos.

Relleno este cuadro de texto, con palabras que brotan, sin sentido, sin coherencia. Hace años tengo palabras atragantadas, enroscadas. Siento algo de miedo incluso, no se por qué. 

Hace dos años quiero tapar mis pensamientos, con música alta, trabajos exigentes, porro, qué se yo. Ya no escribo como antes, no agradezco como antes, no tengo amigos como antes. Me siento sola, aislada en mi propio mundo de incertidumbres, dudas, miedos, inseguridades. 

Que si soy suficiente, que si soy buena, que si me quieren, que si quiero. 

¿Por qué me es tan difícil poner en palabras todo esto que estuve viviendo estos últimos dos años?

Siempre pude hablar de lo que me pasaba, siempre me expuse, sin miedo al qué dirán. Ahora el peso de las miradas ajenas parecen toneladas de plomo cayendo sobre mí. 

Siento que nunca pude terminar de salir del estado de supervivencia. Siento que mi cerebro aun esta en una. Y mi corazón guardado en una caja blindada. 

En fin, 

Acá dejo otro testimonio en este cementerio de relatos de mi propia vida.

Podré ser muchas, hoy mi versión melancólica está a flor de piel. 

Ya no me quedan energías ni para releer esta entrada. 

Alguna vez estuve llena de entusiasmo por vivir, por lograr grandes cosas. Hoy me siento como esos poetas nostálgicos que mueren entre sus escritos manchados de vino, cenizas y café. 

16.6.25

2023

15/2/24 19:54

Chusmeando el blog
como cada tanto hago
me di cuenta de que durante todo el 2023 
no publiqué nada acá
¿Por qué? 

Mientras pienso 
me miro las manos
los nudillos negros
me duele la piel 
pienso
se me están arruinando
las manos
las ideas

El 2023 lo empecé más empoderada que nunca 
feliz, en mi ranchito, con mi gata, mi porro, mis cositas
Me sentía segura con mi cuerpo, con mi vida
De repente sin buscarlo apareció alguien
producto de una manifestación que había realizado unas semanas antes
Me vi compartiendo todo lo que siempre buscaba
y dejé de buscar
si es que algo estaba buscando. 

Poco a poco empecé a sentir
eso que ya tanto conozco
todo eso
y llegó el momento de partir 
dejé mi ranchito
dejé a mi gata
dejé al perro 
y viajé
y el año de repente mutó por completo
y octubre pareció un punto aparte
un año nuevo
un agujero negro en el espacio temporal 

2023
fue un año de muchas transformaciones
de mucha consciencia al respecto también
me vi cuestionándome todo
una 
y otra
y otra vez
avancé con el gran proyecto
y me costó mucho 
me fue bastante caro 
en todo aspecto

9.2.24

En esta andamos

Sigo escribiendo, por inercia supongo
Ante un teclado de computadora mi cuerpo exige
palabras, desahogo, algo, siempre. 
En octubre (o quizás un poco antes) 
comenzó este viaje
que aún no termina.
Ahora averiguando dónde están las tildes, 
pero vengo hace meses averiguando
qué es lo que realmente me trajo hasta acá
o quizás, qué es lo que me voy a llevar. 
La respuesta fácil: 
un par de documentos. 
La difícil?...
Qué meses intensos
cambié la ciudad, 
mi ciudad
por un pueblo de 3000 habitantes. 
Buenos Aires quedó a 11.000km de distancia
y allá mi gente, mis gatos, mi ranchito, mis plantas. 
A los 15 días de haber llegado dije
"bueno, se terminaron las vacaciones, 
hora de volver"
y esa urgencia de necesitar mi tierra
se volvió insoportable. 
El desarraigo,
qué difícil la vida del migrante. 
Pero qué bueno es poder elegir
y saber que ciertos planes 
tienen fecha de finalización. 
Hay mucho por decir
pero aún me quedan varias semanas por delante
antes de poder decir
estoy por fin en casa.

9.2.2024

4.1.22

rituales

Hace unos días publiqué una entrada del 2020 que tenía guardada en borradores.

Ya estamos en el 2022.

No sé cómo es que llegó tan rápido.

Durante todo el 2021 pasaron cosas, muchas

pero de alguna manera, terminaron pareciendo todas efímeras

y no tanto.


No sé, no entiendo. 

En realidad las cosas que pasaron no fueron efímeras, 

fueron importantes, fueron lindas, fueron malas.

Pero de alguna forma u otra el 2021 fueron solo un par de días. 


Cuántas emociones pueden caber en un par de días?


Me propongo recapitular:

Pareja no tan pareja

Pandemia mundial 

Cuarentena.

Home office,

mucho estrés.

Plantitas, muchas

Cada vez más.

Nostalgia

Infelicidad

Superar y soltar.

Viajes en moto

De la casa al trabajo

del trabajo a casa. 

Viajes en bici.

Costanera

río y luna

birritas

amor

Verano juntos

verano felices

Accidente

dolor

tristeza

Mudanza, dos

y no me termino de sentir bien

Gipsy

compañía.

Y termino el 2021 volviendo al principio...

pareja no tan pareja. 


Termino el año con dolor, con tristeza, angustia, bronca... 

Ninguna linda emoción y las arrastro todas a este nuevo año. 

Un nuevo comienzo de nada, porque nada es nuevo en esta historia. 

Y los rituales que haya hecho no son más que un engaño.

Despertar de este estado inconsciente, salir de este círculo vicioso. 

Aunque no sé qué Eli se despertaría,

porque me perdí hace tiempo. 

26.12.21

Del 2020 al 2022

Hace mucho...

Mucho tiempo
Mucho llanto
Mucho virus
Muchas cosas
Mucho  2020 que no termina. 

Hace mucho no escribo, 
no revuelvo y vuelco emociones.
Pero al final,
siempre me encuentro en el mismo lugar. 


22.10.20

Lo que no voy a decir.

Qué difícil es querer escribir y no poder,
no poder por las miradas que esperan
atentamente, esa palabra tuya.

Esas miradas
que juzgan,
que critican,
que dudan.

Y esa palabra tuya
tan ambivalente y fugaz,
tan sin saber qué decir.

Quiero decir lo que se esconde por debajo
de la piel y de la mierda.
Quiero decir lo que estalla,
lo que explota el corazón.

No puedo.
Su mirada está sobre mí.
Esperando una señal, un indicio.
Y si no es la señal esperada,
guerra.

3 de junio, 2020

12.10.20

Enredadera

Atraviesa por la ventana el último sol del día

Pedazos de habitación se iluminan, reflejan, brillan.

Ladrillos al frente, rebotando toda idea que sale de mi boca.

A la derecha, un punto de fuga. 

Un balcón, verde.

La enredadera mancha las paredes y todo lo que toca.

Pienso,

el día en que se cansen de esa planta y la arranquen,

en esas paredes van a quedar sus raíces marcadas.

Incluso se llevará consigo pedazos de pintura, 

y si fueron muchos los años allí pegada, también concreto.

Así también es el amor, ¿o no?

Se arraiga, se expande, todo lo que toca lo hace suyo.

Cuando se va, quedan las marcas del pasado en la piel.

Pero a lo mejor tenemos suerte y encontramos,

en algún balcón,

con quien enredar nuestros pies bajo las sábanas, 

y nuestras almas en el amor.

10.9.20

Borradores

Varios borradores van quedando en este blog, escondidos atrás de algunos códigos cibernéticos que no entiendo. 

Cuántas palabras que no digo, cuántos sentimientos que no expreso.

Pero qué lindo lograr encontrar el lugar para sentirme libre de ser yo. Qué linda la noche abajo de la luna de costanera. El río y el rocío. La gente que pasa y se queda. 

En contextos como este, encontrar un punto de fuga es fundamental. 

Y fundamental es ser genuina. 

Y agradecer las Fresias y el aroma a primavera que me queda en la habitación. 

Lo que hay en esos borradores ya son pasado. 

Hoy me expreso en otro lado.



3.6.20

Florecer

El sol abrasador y el invierno 
son letales para las suculentas 
que se quedan afuera. 

O se queman
o se congelan,
y mueren.

Por eso yo prefiero
el otoño o la primavera.
En donde puedo también, 
florecer. 

20.5.19

La medianera - Microrrelato

Es domingo y María está en la terraza. Es un ambiente que no supera los cuatro metros cuadrados pero ella logra hacer de aquél su mundo. Árboles, potus, suculentas, cactus, verde y más verde llenan el espacio y logran convertirlo en un jardín urbano. Allí se relaja la más pequeña de la familia, de ojos redondos y de color sol - a veces son anaranjados, otras, más amarillos. Es una tarde de otoño, de esas que se debe aprovechar. Dentro de la casa hace frío, pero al sol parece primavera. No siempre sale María, pero cuando lo hace disfruta de su tarde absorbiendo vitamina D y observando el comportamiento de la naturaleza a su alrededor. Es tranquila y obediente, gordita y poco elástica, no se le dan muy bien los deportes. Pero este día sumó una cualidad más a su personalidad: la curiosidad. María quiere saber qué hay más allá de la medianera. Su hermano salta al otro lado desde hace dos años. Es un año más grande que ella y más rebelde. Era de esperarse que María quisiese probar un poco de adrenalina y seguir sus pasos. Despacio y atenta se va acercando a la pared. Audaz pero torpemente se trepa.

- ¡¡¡MARÍA!!! BAJATE DE AHÍ.

Ella no responde, tiene su mirada fija en el más allá de la terraza. El sol le pega de lleno y le resalta los colores de su pelo, cobrizo en general, con matices de rubio, negro y hasta de blanco. Su pelo de más de tres colores la identifican, la hacen ser Ella.

- Que te bajes, María. Vos no podés saltar, sos chiquita.

Suelta un grito de fastidio y baja. Vuelve a echarse entre las macetas, pero no está tranquila, quiere conocer más.
Pasan los minutos y vuelve a intentarlo. Esta vez intenta disimular y usa de excusa a una mosca que pasa por allí, la sigue hasta la medianera y salta.

- Otra vez, María, no puede ser, yo te dejo salir porque sé que no te escapás, pero no voy a poder dejarte más sola.

María se queja.

- No, María, te estás pareciendo a tu hermano que es un quilombero, vos sos buena, no podés irte. Además no tenés collar, te vas a perder.

La bajan de la medianera y la meten a la casa. Llora. O tal vez está diciendo otra cosa, pero no la entienden. No hablan el mismo idioma. Quizás ella quiere explicar que sabe cómo volver, que no es tonta. Pero lo único que se escucha es un “miau”.

9.1.19

Ejercicio es aceptarse

Al menos no estoy intentando ocultar quien soy.
Al menos me reconozco como soy, y también como lo que no soy.

No quiero cambiar mi forma, mi cuerpo, mi mente, para sentirme a gusto conmigo misma.
Quiero aceptarme como soy, con lo que tengo, y con lo que no, también.

No quiero ocultarme atrás de un espejo distorsionado por una realidad estereotipada.
Quiero sentirme libre de ser, pensar, comer, usar, vestir lo que quiera.

No necesito escuchar decir "si querés sentirte bien con vos misma, hace dieta y ejercicio"
Que en otras palabras es una forma de decir "en ese cuerpo no vas a ser feliz. Sacrificá lo que te hace feliz para encajar dentro de la imagen de mujer hermosa y perfecta"
Necesito escuchar más gente que diga "amate, cuidate, respetate. Queré tu cuerpo, mimalo, besalo"
Así, verdaderamente, voy a poder sentirme a gusto conmigo misma.
Aceptando mi cuerpo, queriéndolo, potenciando las cosas buenas que tengo, sin ocultar, ni tapar, las malas. Porque eso también es parte de mí.

Claro está que podemos cambiar todo lo que queramos, pero, ¿de verdad quiero dejar de ser quien soy, cambiar mis hábitos, sólo por encajar en el estereotipo de mina linda? No, de verdad no lo quiero.

Quiero hacer lo que me haga bien al alma.

13.12.18

Te mentí

Soñé con vos hace meses

Antes de que me dieras un beso siquiera.

Estábamos en la cama, no era la mía.
Estabas sin remera, yo recostada sobre tu pecho.
Te miraba, te sonreía
Me mirabas.
Te reíste y me dijiste

"Qué hermosa sonrisa que tenés"

Y me desperté, sintiéndome tan bien,
Rarísima, pero bien al fin.

Supongo que fue esa mañana la que decidí que quería saber si ese sueño podría llegar a ser real en algún momento.

Y sí, prefiero no decirte estas cosas porque ni yo sé que mierda significan.

Y sí, prefiero seguir disfrutando de algo que parece no asustar tanto como las relaciones.

Quizás sólo estoy mintiéndome a mí misma.

Who knows.



-Si lo leíste, vos también mentiste (jaja)

4.12.18

Costumbre o no

Nos acostumbramos rápido al cariño.

Me dijo algo así cuando estábamos yendo a la parada del bondi.
Me había agarrado la mano, nuestros dedos se habían cruzado, caminábamos pegados.
Me di cuenta y me solté. Le dije, irónicamente, "re parejita" y lo solté.
Había evadido ya sus manos en las mías, pero aquella noche, no me dí cuenta.
Él se rió y me dijo: "Nos acostumbramos rápido al cariño", o algo muy parecido, o así se me quedó grabado. Y lo sentí como una patada al corazón.
¿Por qué?
Porque sí, uno se acostumbra rápido al cariño, a lo tierno, a lo bueno, a lo lindo. Pero eso se convierte muy rápido, también, en un problema.
Me gusta ir agarrada de su mano.
Me gusta que me bese espontáneamente.
Me gusta que me haga una caricia sin razón.

Pero no me gusta que me guste, si eso tiene algún sentido.
No me quiero acostumbrar rápido al cariño, no quiero que me quiera y no quiero quererlo.
No quiero tener que desacostumbrarme de ese cariño.

A los cinco minutos, sin darme cuenta, lo agarré yo de la mano.

20.11.18

Mediados de noviembre

Es gracioso pensar en cómo el cuerpo responde a todo aquello a lo que nosotros no queremos darle respuesta. Hace tres meses atrás yo estaba escribiendo aquello que más abajo empieza con un "juro que te extraño banda pero así no". Lo escribía con una molestia en el abdomen que horas más tarde me llevó a la guardia. Cinco días estuve internada. Cuatro me tuvieron sin comer ni tomar absolutamente nada. Me volví a mi casa con 3 incisiones en la panza y sin diagnóstico aparente. Los médicos no sabían (aún no lo tienen claro) qué fue lo que me había pasado. Yo sí sabía. Estaba harta de cargar con mierda, mierda mía, mierda ajena. Mi cuerpo ya no podía procesar más desamor, más estrés, más preocupaciones. Me di cuenta de que yo estaba ahí, llorando por no aguantar el olor a hospital, llorando por no poder reírme del dolor, llorando por no poder volver a mi casa, estaba ahí, dándome cuenta de que era por mi culpa, por no cuidarme, por no quererme, por no respetarme. Y la realidad es, por más trillada que suene, que si yo no me quiero, no me respeto, no me cuido, nadie lo va a hacer por mí. 
Fueron meses duros, a decir verdad. No estuve sola, pero sí me sentí abandonada. Volví a mi casa, creyendo que ya estaría mejor y fue peor. No sólo físicamente, sino que se sintió como si una nube negra, cargada de rayos, huracanes, malas vibras, estuviera postrada encima de nuestra casa. Bastó sólo menos de un mes para que se fuera todo al carajo. 
Aún duele pensar en la pérdida más grande, por la cual lloré más de lo que me podría haber imaginado. Por la cual ahora se me llenan los ojos de lágrimas. Porque había llegado el momento al cual siempre le tuve miedo. 
Yo sin saber todavía qué me estaba pasando esquivaba comidas, salidas, bebidas, porque no sabía qué era lo que me estaba haciendo mal. Ni tuve ganas de festejar mi cumpleaños. Fueron amigas a casa, me preparé una pizza de verduras asadas y lo acompañé con agua. De todas formas, me cayó mal. Ese mismo día, el día en el que cumplí 24 decidí dejar atrás una parte muy importante de mi vida. Después de todo lo que había pasado, lo último que yo necesitaba era estar esperando a que se apareciera en la puerta de mi casa, al menos para decirme "feliz cumpleaños", no lo hizo, ni siquiera se le cayó un whatsapp del bolsillo. Ese día, subí a mi habitación y estallé en llanto. No por el hecho de que no me hubiera escrito, no por el hecho de que me había dejado una noche por whatsapp cuando yo más necesitaba de su compañía. Sino por el hecho de saber que desde ese momento en adelante iba a tener que desenamorarme, por una vez y para siempre, del flaco del cual estuve enamorada perdidamente por ocho años. Y ocho años es un montón. Y ocho años mi corazón siempre le perteneció a una sola persona. Por más cosas que hubieran pasado en esos años, siempre fue él. El día que cumplí 24 decidí devolverme el corazón. Decidí que eso que sentía ya no era amor, que el amor lo tengo que sentir por mí, y también decidí que lo que él sentía por mí tampoco era amor. 
Sigue siendo difícil, todo. 
En tres meses perdí a mi compañera, con quien crecí, quien me dio amor incondicional por 18 años, perdí al gran amor de mi vida, perdí más de cinco kilos, perdí paciencia por aquello que no me hace bien, perdí un poco de tacto para con la gente... Pero decidí seguir mirando para adelante, proyectando, creciendo, cumpliendo metas. Decido rodearme de gente que me hace bien, y sino, estar a gusto sólo conmigo. 
No creo que haya sido casual todo lo que pasó. Tenía que ser así y no de otra forma, no en otro tiempo. Estoy segura de que todo pasa para dejarnos una enseñanza, para hacernos crecer, madurar. A veces no pasa de la mejor manera, pero quizás, más adelante, podamos agradecerle al universo la oportunidad que nos dio de ser mejores personas. 

19.11.18

Pisando talones

Y ya estamos pisándole los talones al fin de año.
Y qué rápido se pasó el 2018.

Año intenso.

Intenso amor
Intensa crisis
Intenso desamor
Intenso garch n go
Intensa discusión
Intensa internación
Intenso histeriqueo
Intenso extrañamiento
Intenso extrañar
Intenso estudio
Intenso trabajo

Intensas amistades
Intensos amores
Intensos familiares

Intensos cambios

Intenso año.

14.8.18

Mediados de agosto

Se empiezan a sentir los solcitos previos a la primavera
En el aire ese aroma a calidez, aunque el viento sea frío
Se asoma el sol y con él empiezan a crecer los pimpollos de las flores
Empiezan a querer florecer.

Yo empiezo a abrir más la ventana,
para que entre ese viento un poco más cálido que el de ayer
Empiezo a esperar con ansias la primavera,
las remeras de manga corta y los lentes de sol.

Y yo también me transformo
Siento distinto
Quiero distinto
Me preparo para pasar otro verano sin vos.
Te extraño. Y juro que te extraño banda.
Pero así no.

Siempre te la hice fácil, hasta el punto de no saber realmente por qué aceptabas estar conmigo.
Hace casi 20 días no hablamos. No me hablas, porque esta vez te toca a vos. Te gana la comodidad, te gana el "no me hinchen las bolas" y todo el resto te lo olvidas.
Que supuestamente me amabas, que supuestamente querías estar conmigo. ¿Para qué? Para jugar con mis sentimientos, para que yo dijera "buenísimo, me ama, voy a hacer de cuenta que está todo bien"... Así tendrías pase libre para que se hiciera siempre lo que vos querías. Te digo: No estaba todo bien.

No pensas en todas las secuencias que me tuve que fumar porque vos un día te ibas a acostar del orto y a la madrugada tenías que tirar mierda para algún lado. Ahí estuve yo, en cada uno de tus mambos, en cada una de tus acusaciones, mientras vos me hacías sentir una mierda de persona, yo seguía, porque quería que estuviéramos y que estuviéramos bien. Me la hiciste bastante complicada, me hiciste cargar con culpas que no tenía por qué estar cargando, y todo eso me lo fumé y quise estar para vos, para que estes más tranquilo, para que estemos mejor. Y te lo pasas todo por el orto. Acordate de todas las cosas que me dijiste, acordate de las secuencias que me hiciste, esas secuencias de enfermo de la cabeza. Y ahí estuve. Pero cuando empecé a pedirte que necesitaba pasar más tiempo con vos, cuando empecé a sentir que realmente vos estabas conmigo porque sí, aaaaah, ahí, que yo no te hinche más las pelotas que nada de lo que haces es suficiente. Te cuento, en más de un año juntos no hiciste muchas cosas por mí. Y las pocas que hiciste después cuando pudiste las usaste para echarmelas en cara y decirme "lo hice por vos, date cuenta", te explico, siempre fuimos dos, ni vos, ni yo, nosotros. Y vos no estuviste dispuesto NI UNA VEZ a hacer algo por mí sin poner un PERO en el medio.

Te ocultas detrás de toda esa mierda que te pones delante, a propósito, para que nadie te hinche las bolas, cuando vos solo buscas todo esto. Buscas que te esté atrás constantemente, y encima pidiéndote disculpas por cómo te hablé o por cómo actué. Yo sé que vos sos más que todo esto, lo sé, porque te conozco hace 7 años, y compartimos miles de cosas juntos, y crecimos juntos, y aprendimos juntos. También peleamos, nos separamos, nos odiamos, pero, la puta madre, siempre volví, y vos siempre me recibiste. Explicame por qué?! Yo siempre volví porque siempre fuiste vos, desde el primer día que te conocí, me enamoré como nunca, y como nunca me voy a volver a enamorar. Pero loco, vos para qué volviste? Porque estabas aburrido? Y mejor malo conocido que bueno por conocer?

Me saca, todo esto me saca. Me enoja, me odio, te odio a vos. Porque no aparecer, porque no tenes los huevos de aparecerte un día, ni siquiera para decir "che, mira que lo nuestro ya fue" sos un cagon, primero por no amar y dejarte amar bien, segundo, por no pelearla. Me demostras, cada día que pasa, que todo siempre te importó un huevo. Si estoy o no estoy a tu lado, te da lo mismo.

Nunca quisiste escuchar realmente qué me estaba pasando, por qué estuve tan mal con vos durante tanto tiempo, nunca te importó realmente, te fue siempre más fácil decir "no hinches las bolas" y yo solo te estaba pidiendo que me escuches. Estas quemado, loco. Y así no te extraño.

Extraño al pibe que sé que sos, al flaco que está escondido atrás de tanta mierda. Estas perdido en el pasado, te quisiste quedar ahí. Y el que sos hoy está muy lejos de ser el hombre que realmente se que sos. Ese del que yo me enamoré y del que voy a seguir estando enamorada por siempre... Ese que sentía, al ritmo del rock, pero siempre sentía.

10.6.18

Vale

De repente todo es oscuro, todo es niebla
De repente no sabes en dónde estas, quien sos
De repente...

Tambaleando entre cenizas, susurrando incoherencias
Frío.

Frío que te llega al alma
Te congela las ideas, los ojos, la vida
Te recorre entero,
Frío.

No sabes que va a pasar,
No sabes qué o quién va a venir
Cómo te vas a salvar de esa.

Y así, sin más, salís
Encontrás una luz entre tanta mierda, niebla
Niebla que te cegó por unos momentos
Que parecieron eternos.

La luz no está lejos, pero cuesta alcanzarla
Llorás, llorás.

Llorá.
Peleá.
Viví.
Seguí.

Seguí. Vale la pena.

28.7.17

Así

Y nunca nada me gustó más que abrir la puerta de tu perversión
Imaginarte todo, idealizarte y que seas real
Que me imagines recorriendo el mapa de tu piel
Hacerlo real

Y nunca nada me gustó más que pensarte lejano y que estés tan cerca
Sentirte inalcanzable y tenerte entre mis brazos, en mi cama
Verte de lejos y pensar "qué ganas de chaparmelo"
Y chaparte, furiosamente.

Y nunca nada, y nunca nadie
Siempre vos
Siempre tuya

Y nunca nada, y siempre todo.

12.4.17

Cuando pensé que ya no me importaba saber por qué me dejaste, 
volví a soñar con vos... 
Y te preguntaba, otra vez... 
¿Por qué?